El voluntariado de dos Asociaciones de Personas Mayores comparte experiencias para seguir fortaleciendo el cuidado comunitario
Los grupos de personas voluntarias de los proyectos Mirada Activa, de la Asociación de Personas Mayores Jubiladas Aitona-amonen Etxea de Intxaurrondo, y Una asociación que cuida, de la Asociación de Personas Mayores Jubiladas Gure Egun Sentia de Amara Berri, mantuvieron un encuentro en la sede de esta última para compartir experiencias, fortalecer vínculos y seguir aprendiendo de su labor de acompañamiento a personas mayores que atraviesan situaciones de fragilidad social, aislamiento o pérdida de vínculos comunitarios.

La jornada reunió a las personas voluntarias de ambos proyectos en torno a una comida informal, un formato que ya se ha consolidado como un espacio de encuentro y reflexión. Durante la sesión, cada grupo presentó las iniciativas que desarrolla para detectar situaciones de soledad, mantener el contacto con las personas asociadas y acercar la asociación a quienes, por diferentes circunstancias, participan con mayor dificultad en la vida comunitaria.

El intercambio permitió compartir buenas prácticas e inspirar nuevas ideas para seguir fortaleciendo una red de apoyo basada en la cercanía, la escucha y el compromiso con el bienestar de las personas mayores.

Más allá de las experiencias compartidas, el aspecto más destacado por todas las personas voluntarias fue la satisfacción personal que les proporciona poder ayudar a otras personas mayores. Un compromiso que demuestra cómo el voluntariado constituye una herramienta esencial para combatir la soledad no deseada, reforzar los lazos comunitarios y construir asociaciones más cuidadoras e inclusivas.